11.14.2014

Hideki koh























































































Indudablemente Japón ha reencontrado el secreto de su antigua estampa erótica y especialmente la de contenido homosexual. Si ello se expresaba con tintes violentos y sadomasoquistas (aunque de gran belleza formal) ha continuado en un modo más tranquilo con el también desaparecido Ben Kimura (1947-2003) y ha hallado un exquisito refinamiento en Hideki Koh, nacido en Kyoto en 1951 y que expuso por vez primera -entonces ilustraciones- en 1970. En la antigua estampa erótica japonesa, cuando se mostraban escenas entre señores y muchachos (los señores podían perfectamente ser samuráis) ambos empezaban vestidos con suntuosos kimonos, de forma que dados los rasgos delicados del muchacho, a veces era difícil diferenciarlo de una mujer joven, salvo por un dato muy revelador antes del inicio de la acción sexual: El joven llevaba espada a la cintura, ella no… Acaso siguiendo este camino ( pero con los trazos del dibujo occidental) Hideki Koh presenta abundantes parejas de adolescentes japoneses juntos, en general esbeltos, espigados, casi siempre vestidos a la manera tradicional (o con elementos de esa tradición) pero en poses de ternura o de descarado erotismo, donde tenderíamos a no saber si se trata de una muchacha en el coito, a no ser por el sexo. Se trata de un arte (grabado o pintura) que busca y consigue ser radicalmente esteticista y un punto transgresor.


No hay masoquismo en Koh pero no faltan muchachos semidesnudos retratados con una espada corta en la mano… La sensación no es masoquista (insisto) pero sí muy japonesa, al insinuar el suicidio junto a una probable desesperación sentimental, siempre en relaciones de adolescentes o jóvenes masculinos… Más recientemente ( tras los kimonos y los chicos cubiertos de tatuajes como fue moda en el Japón dieciochesco) Hideki ha buscado una tradición occidental de sentimentalidad masculina joven, hallándola (en parte) en las amistades particulares de los antiguos -o no tanto- “colleges” británicos… Hideki tiene modernas pinturas de muchachos completamente occidentales, altos pero en pantalones cortos, que se dan disimuladamente la mano, a ambos lados de una columna, mientras fingen estudiar o leer en un claro ambiente de internado años 50… En el terreno en que se está moviendo el arte último de Hideki Koh (que incluye muñecos o estatuas pequeñas) la sugestión perversa no queda lejos. Una de estas estatuillas muestra a un adolescente occidental, con gorro de marinero y bigote -pese a su obvia juventud- que se baja los calzoncillos para mostrar el sexo, adornado de vello… Este moderno arte erótico que está floreciendo en la actualidad ( en Occidente a menudo en fotos) y a cuento de la normalización relativa de la vida “gay”, hace que sea tentador comparar a Hockney o a Pierre et Gilles con, por ejemplo, Hasegawa o Hideki Koh. Veríamos cuántas cercanías y cuantas distancias, pese a la globalización. Pero el actual arte “gay” japonés no puede ser desconocido. Porque tiene tanto de modernidad como de raíz.