2.01.2014

GUEST # 1: Lionel Soukaz - IXE

Desde hoy se abre esta sección GUEST, que estará dirigida a todos los lectores de este blog que deseen compartir y dar a conocer a ese artista que tanto lo merece y que no haya pasado por aquí. Como el destino de las secciones de los blogs es que no duren mucho, espero que entre todos GUEST sea la excepción. Está sección la pensé el otro día, por lo menos lanzar la idea a los seguidores del blog, vía facebook, que es donde tengo contacto directo con ellos/uds.

Hoy empezamos con Lionel Soukaz que me lo ha recomendado mi amigo Xandre Rodríguez
y que ya había escrito este texto en su blog.


Mi primer contacto con el universo soukaziano se remonta a principios del año pasado cuando, de manera más o menos casual, cayó en mis manos una invitación original de 1980 en la que se anunciaba la proyección del cortometraje IXE en el mítico Le Palace, el templo de la noche parisina de la rue du faubourg-Montmartre por entonces capitaneado por el emprendedor Fabrice Emaer. 
Con semejantes antecedentes, la expectación ante un inminente visionado era máxima y, tras varios intentos fallidos, conseguí hacerme con una copia gracias al principal responsable de la fantástica web Catch Fire para la que acabé escribiendo un artículo al descubrir perplejo las similitudes estéticas entre el "IXE" de Lionel Soukaz y el "Arrebato" de Iván Zulueta -como el potente uso de la iconología pop, imágenes explícitas del caballo galopando por las venas de sus protagonistas, o el contenido sexual de algunas escenas incluyendo planos en los que se muestran erecciones como un elemento más de la narración.
Recientemente restaurado y proyectado en formato de pantalla doble por la Cinémathèque française treinta y tres años después de aquel estreno, el espectacular montaje de IXE y la música que lo acompaña durante sus 48 minutos de duración -sin duda la mejor desde el Scorpio Rising de Kenneth Anger- hacen de él una obra maestra imprescindible que refleja a la perfección la máxima de su autor al afirmar que "la política y la sexualidad deben ser tan fácilmente comprensibles como las letras de una canción de rock"